Por un lado, entendemos que la incorporación de cuadros profesionales dentro de las organizaciones sociales se impone como un factor decisivo para abordarlas. Consideramos que la profesionalización de los RRHH de las entidades del Tercer Sector debe ser comprendida como un desafío estratégico para la consolidación del sector en la Argentina que en los últimos tiempos ha crecido en forma exponencial y pone de manifiesto la necesidad de mejorar la capacidad institucional con el fin de maximizar su impacto social. Es por ello que hay que considerar cuidadosamente al principal recurso con que ellas cuentan: las personas.

Por otra parte, en los organismos gubernamentales y en las empresas que buscan relacionarse con la comunidad también se necesita una mirada profesional y experta en el sector social que sume al compromiso empresarial o gubernamental un saber específico que redituará en una vinculación más satisfactoria y una inversión social más rentable.

La idea central es poder hacer un uso adecuado y exhaustivo de los recursos disponibles en las organizaciones o de sumar nuevos recursos específicos y nuevas competencias para poder optimizar el logro de los objetivos propios de cada institución.